Última verificación: 26 de julio de 2026.
La actividad económica de República Dominicana registró una expansión interanual de 6.4 % en junio de 2026, el mayor ritmo observado durante los primeros seis meses del año. El resultado elevó a 5.0 % el crecimiento promedio del trimestre abril-junio y situó en 4.5 % la expansión acumulada durante el primer semestre.
Las cifras fueron divulgadas por el Banco Central de la República Dominicana mediante el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE). El informe muestra una aceleración relevante frente al débil desempeño de 2025, pero exige varias precisiones: el 6.4 % compara junio de 2026 con junio de 2025, no con mayo; tampoco representa el crecimiento previsto para todo el año ni implica que todos los sectores, empresas y hogares hayan mejorado en la misma proporción.
Qué mide realmente el 6.4 %
El IMAE es una estimación de alta frecuencia que permite seguir mensualmente el comportamiento de la producción y de las principales actividades económicas. Sirve para anticipar la dirección de la economía antes de que estén disponibles mediciones más completas de las cuentas nacionales.
Por eso, decir que la actividad aumentó 6.4 % en junio no significa que la economía creciera esa proporción en un solo mes. La comparación es interanual: mide la diferencia frente a junio del año anterior. La referencia más representativa para evaluar lo ocurrido durante 2026 es, por ahora, el promedio de 4.5 % acumulado entre enero y junio.
El indicador de tendencia-ciclo, que reduce parte de las variaciones temporales de cada mes, creció 5.5 % interanual en junio. Para el Banco Central, esta trayectoria evidencia una recuperación iniciada a finales de 2025.
Construcción y minería encabezaron el crecimiento
La construcción creció 14.9 % interanual y explicó aproximadamente el 30 % del aumento total del IMAE en junio. El Banco Central atribuye ese resultado a una mayor ejecución de proyectos privados, al dinamismo de la inversión pública y a una disponibilidad más amplia de financiamiento.
El crédito destinado a la construcción aumentó 22.6 % frente a junio de 2025, equivalente a más de RD$34,000 millones adicionales. El crecimiento de los préstamos y de la demanda de insumos produjo efectos sobre otras actividades relacionadas con obras, materiales y servicios profesionales.
La minería presentó la tasa sectorial más alta, con una expansión de 18.1 %, asociada principalmente a mayores volúmenes de extracción de oro y plata. Sin embargo, una tasa elevada en esta actividad no debe interpretarse por sí sola como una expansión de igual magnitud en toda la economía: minería y construcción tienen comportamientos particulares y pueden mover considerablemente el resultado mensual.
La manufactura de zonas francas avanzó 5.8 %, acompañada de un incremento de 6.1 % en sus exportaciones. La manufactura local creció 2.5 % y la actividad agropecuaria registró una expansión más moderada, de 1.6 %.
Los servicios también sostuvieron el repunte
Las actividades de servicios crecieron en conjunto 5.2 %. Entre las de mayor expansión estuvieron los servicios financieros, con 13.1 %; enseñanza, con 8.9 %; servicios profesionales, con 8.7 %; transporte y almacenamiento, con 5.7 %; salud, con 4.9 %; y hoteles, bares y restaurantes, con 4.6 %.
El desempeño financiero estuvo vinculado con un aumento de 9.1 % del crédito total al sector privado, equivalente a RD$217,000 millones adicionales respecto a junio de 2025.
En turismo, el país recibió 816,512 visitantes no residentes por vía aérea durante junio, un aumento interanual de 6.0 %. El flujo acumulado del primer semestre alcanzó 4,963,343 visitantes internacionales, 10.0 % más que en igual periodo del año anterior.
La combinación de construcción, financiamiento, turismo, zonas francas y servicios indica que el repunte no se limitó a una sola actividad. No obstante, la elevada contribución de la construcción obliga a observar si ese impulso continúa durante el segundo semestre o si estuvo concentrado en proyectos y desembolsos específicos.
Por qué el crecimiento puede no sentirse igual en los hogares
El IMAE mide actividad productiva, no ingreso familiar, distribución de la riqueza ni poder adquisitivo. Una economía puede producir más mientras algunos hogares continúan enfrentando dificultades por el costo de los alimentos, la vivienda, el transporte o los intereses de sus préstamos.
La información macroeconómica publicada por el Banco Central sitúa la inflación interanual en 5.67 % en junio, por encima del límite superior del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. La inflación subyacente —que intenta aislar movimientos más volátiles— se ubicó en 4.96 %.
Esto ayuda a explicar por qué un indicador favorable de producción no siempre coincide inmediatamente con la percepción cotidiana de los consumidores. Para que la recuperación se traduzca en una mejora más amplia deben considerarse también la evolución de los salarios reales, el empleo, los precios y la distribución sectorial del crecimiento.
El 6.4 % no debe proyectarse automáticamente a todo 2026
Un solo mes fuerte no garantiza que la economía cierre el año creciendo al mismo ritmo. La proyección disponible en la página del Fondo Monetario Internacional sitúa el crecimiento real dominicano de 2026 en 3.7 %, mientras una misión del organismo había estimado un resultado en torno al 4 %.
La diferencia no representa necesariamente una contradicción. El IMAE de junio compara un mes específico con el mismo mes de 2025; las proyecciones anuales incorporan el comportamiento esperado de los doce meses, así como riesgos internacionales y locales.
Entre esos riesgos se encuentran las tensiones geopolíticas, el precio del petróleo y el encarecimiento del transporte internacional, factores que pueden elevar los costos de producción de una economía importadora de combustibles.
Qué conviene vigilar durante el segundo semestre
Los próximos informes permitirán comprobar si la recuperación mantiene una base amplia. Será especialmente importante observar si la construcción continúa creciendo después del impulso de junio, si minería y zonas francas sostienen su producción, y si el crédito privado sigue expandiéndose sin deteriorar la estabilidad financiera.
También habrá que seguir la trayectoria de la inflación. Una moderación de los precios, combinada con actividad económica y empleo en crecimiento, permitiría que el repunte se refleje de manera más visible en los hogares.
El resultado de junio constituye una señal positiva y el primer semestre cerró con un desempeño considerablemente mejor que el de 2025. La lectura más prudente, sin embargo, no es que República Dominicana ya esté creciendo 6.4 % durante todo el año, sino que la recuperación ganó velocidad en junio y ahora deberá demostrar que puede sostenerse.

