(Santo Domingo, RD) – La Puerta de la Misericordia representa mucho más que un monumento histórico; fue el eje central de la transición de Santo Domingo de una ciudad amurallada a una metrópolis en expansión.
Abierta originalmente en el siglo XV, esta estructura funcionó durante centurias como una de las salidas estratégicas para la ciudad colonial, permitiendo el acceso a lo que quedaba fuera del control administrativo de la época.
Según explica el urbanista Mayobanex Suazo, el crecimiento "extramuros" de la capital dominicana comenzó a consolidarse formalmente a finales del siglo XIX, específicamente en el año 1886.
Este proceso de expansión urbana ocurrió bajo el gobierno de Ulises Heureaux, momento en el cual la ciudad empezó a extenderse más allá de sus límites defensivos tradicionales.
Sin embargo, el hito que definió la relevancia de este espacio ocurrió décadas antes, el 27 de febrero de 1844. Fue en esta puerta donde Ramón Matías Mella disparó su trabucazo para declarar la Independencia Nacional.
Para Suazo, este acto simbólico fue fundamental, pues antes de que Santo Domingo pudiera crecer físicamente como ciudad, debió romper primero el muro de la dominación política.
Fuente: Arquitecto Suazo


