El presidente Luis Abinader lanzó oficialmente el Plan de Zona CAASD, una transformación histórica del sistema de agua potable y alcantarillado en el Gran Santo Domingo. La iniciativa reorganiza el servicio en 20 microzonas e incorpora más de 141 equipos nuevos para responder de forma más eficiente a las averías.
El plan contempla una inversión inicial de más de 700 millones de pesos y la incorporación de 141 nuevos equipos, entre retroexcavadoras, camiones hidrolimpiadores, grúas, compresores y más vehículos especializados. Cada microzona contará con brigadas operativas dirigidas por ingenieros, almacenando tuberías, válvulas y bombas para responder de forma rápida ante fallas en el sistema.
Según Abinader, esta división en 20 zonas operativas permitirá a los residentes identificar de forma clara a quién dirigirse en caso de averías, reduciendo notablemente los tiempos de respuesta. Además, el mandatario destacó que la producción de agua en el Gran Santo Domingo ha crecido un 25 %, lo que refuerza la necesidad de un sistema modernizado ante la creciente demanda.
El director de la CAASD, Felipe Suberví, señaló que este plan marca un nuevo modelo institucional: no solo se trata de mejorar la infraestructura, sino de transformar el enfoque operativo hacia un servicio más humano y descentralizado. Suberví enfatizó que las brigadas estarán las 24 horas del día, y que cada intervención quedará registrada y georreferenciada en tiempo real gracias al centro de monitoreo de la institución.
Para complementar este esfuerzo, el plan incluye 54 obras prioritarias en infraestructura del acueducto: rehabilitación de tanques, modernización de redes existentes y mejoras en los acueductos de zonas como Haina-Manoguayabo, La Isabela, El Tamarindo y Valdesia. Abinader también hizo referencia a una “deuda histórica” con la ciudadanía, recordando que en los últimos 16 años no se construyeron nuevos acueductos en la región.
Con este anuncio, el Gobierno busca no solo mejorar la calidad del servicio, sino también garantizar una mayor transparencia y control, mediante intervenciones más ágiles y estructuras más cercanas a la comunidad. El Plan de Zona se proyecta como una intervención transformadora con impacto social profundo, capaz de reducir las averías, aumentar la eficiencia y acercar la CAASD a los ciudadanos.


